Cabecero de cama lacado: Características

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Los cabeceros para camas poseen estilos muy particulares y es justamente cada uno de estos estilos los que nos ayudan a otorgarle una personalidad singular a nuestro cuarto o habitación; en nuestro sitio hemos hechos referencia a una gran variedad de cabeceros: hierro, madera, tapizados, infantiles, etc., pero aún no hemos hecho hincapié en los cabeceros de cama lacados. Aquellos que han adquirido este tipo de mueble aseguran que el lacado brinda una sensación de refinamiento al dormitorio, un sentimiento que no puede lograrse a través del hierro o la madera; además la laca conlleva a una serie de beneficios que otros materiales no poseen.

Los cabeceros de cama lacado son ampliamente utilizados en todas partes del mundo por múltiples razones, una de ellas es la decoración moderna y colorista que se alcanza mediante su uso que, al mismo tiempo, puede combinarse con materiales como el acero inoxidable o el hierro (en pequeños detalles).

cabecero-laqueado

Los cabeceros de cama lacados cuentan con una abanico cromático muchos más amplio y un brillo imposible de encontrar si utilizamos otro material; no obstante, se aconseja que aquellos que dispongan de un acabado de poliuretano no sean tratados con laca, lo más probable es que se descascaren con facilidad, en especial si la habitación padece de humedad. De acuerdo a los vendedores de este tipo de cabeceros, la única desventaja radica en el precio ya que los muebles brillantes son mucho más costosos que los opacos y el mantenimiento que los primeros requieren es casi nulo. En caso de que ya contemos con un cabecero de cama lacado pero éste se ha tornado oscuro debido al paso de los años, podemos recuperar su brillo empleando un poco de gasolina y alcohol; lo adecuado aquí es limpiar su superficie con un trapo (que no suelte pelusa) que contenga gasolina. Luego, tomaremos otro paño y lo empaparemos con alcohol para aplicarlo sobre la laca; los movimientos de limpieza deben ser circulares sobre la superficie que se desea abrillantar. Dejaremos secar unos minutos y al cabo de una hora notaremos el brillo suave característico de los muebles lacados; para que éste permanezca, se recomienda llevar a cabo esta tarea periódicamente.

¿Como lacar un cabecero?

cabecero-lacadoLos cabeceros de cama lacados son muy costosos pero muy fáciles de obtener, es por eso que si nosotros ya contamos con una cabecero de madera y estábamos indecisos si cambiarlo por otro más brillante, a continuación explicaremos cómo proceder a lacar el viejo cabecero para que éste luzca estéticamente perfecto. Antes de proceder a realizar esta tarea es necesario dale una mano de barniz a la superficie que queramos trabajar con el fin de tapar los poros, el último paso será lijarla con suavidad. Para obtener como resultado final un cabecero de cama lacado es necesario crear una base de barniz sobre la madera para luego dar las manos de pintura; el barniz también es útil para proteger la madera contra la suciedad, la humedad o las marcas de los dedos. El lijado posterior se hará con una lija de grano 240, pasándola siempre en dirección de las vetas de madera; en los muebles de madera suele aplicarse la laca diluida, ésta funciona mejor y se secará más rápidamente permitiéndonos así aplicar hasta tres capas diarias. Las ventajas que nos brindan los cabeceros de cama lacados son, entre otras: un excelente acabado brillante, una perfecta resistencia al agua, alcohol y rayones y podemos aplicarla fácilmente sin realizar acciones engorrosas.

En ocasiones, cuando los individuos se deciden a aplicar laca a sus muebles también optan por combinarlos con un “glaseado”, éste es un tipo de laca que posee pigmentos que tiñen, es decir, colorea la superficie sin tapar el vetado natural de la madera. Mediante la utilización del glaseado obtenemos una terminación noble que conserva la textura superficial de la madera fina, otorga color cuando al mismo tiempo protege el material y, si aplicamos varias capas, aumentamos el rendimiento pero con la contraposición de que oscurecemos el color. Un truco para no perder la tonalidad deseada es usar un glaseado incoloro; los cabeceros de cama lacados suelen comercializarse hoy en día con una capa de glaseado, esto se debe a que se extiende la vida útil del mueble por al menos 5 años más pagando un precio no tan irrisorio o desmedido.