Los cabeceros de cama con motivos infantil

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Para aquellos padres que encuentren difícil la elección de un cabecero infantil se recomienda una tarea en particular: si estamos por amueblar la habitación de nuestro hijo y no estamos seguros de lo que él desea, optaremos por adquirir un somier, de esta forma podremos cambiar el cabecero de la cama cuantas veces sea necesario y de acuerdo al gusto de nuestro hijo. ¿Por qué recomendamos esta opción?, sencillamente para que la inversión inicial sea mucho más duradera, no nos olvidemos que el gusto de nuestro hijo cambia con el paso del tiempo, madurar es un proceso inevitable y por lo tanto con la compra de cabeceros infantiles móviles, podremos adaptar el mobiliario a su gusto.

  Cuando nos adentramos en la habitación de un niño notamos ciertas diferencias con respecto al cuarto de un adolescente y de un adulto, y seguramente, todos concordaremos en que la diferencia se hace notoria cuando observamos la decoración del cuarto.Las habitaciones para niños suelen tener un aire mucho más “libre”, “alegre” y “divertido”, esto no se debe únicamente a la decoración de sus espacios sino también al tipo de mobiliario que incluyen en él; aunque cueste creerlo el cabecero infantil puede cambiar las percepciones de cualquier habitación de un infante. De acuerdo a la opinión de los psicólogos infantiles, la cama de los niños refleja mucho sobre su personalidad, siempre y cuando hagamos referencia a chicos de entre 8 y 14 años; pero muchos se preguntarán qué parte del mobiliario es la que refleja los aspectos del niño, la respuesta es sencilla: su cabecero. Aunque a la mayoría de nuestros lectores les cueste creerlo, los fabricantes de cabeceros infantiles suelen estudiar detenidamente los gustos de los chicos, es así como el mercado se encuentra plagado de imágenes de elefantes, leones, héroes de ficción, etc.

Los materiales y motivos más requeridos para los niños

cabecero infantilmotivo infantil de camaEl cabecero infantil difiere de cualquier otro tipo de cabecero por su figura, estructura y composición; como mencionamos al principio de este artículo, el mobiliario infantil es completamente opuesto al de un adolescente o persona adulta, y esto ocurre por los motivos que su decoración incluye. Actualmente, el cabecero infantil admite infinidad de dibujos y decoraciones, pero básicamente podemos dividirlos en dos tipos: para niñas y para niños; dentro del primer grupo encontramos una gama de colores pasteles predominantes: rosa, blanco, beige, verde, salmón, lila y amarillo. Los colores que suelen identificar al sexo masculino son los tradicionales; azul, celeste, gris, negro, marrón y cualquier otro de tipo oscuro. Con respecto a los dibujos, aquí también la división de género se hace presente, por su puesto; en el cuarto de las niñas no sólo el cabecero está decorado con ilustraciones sino también la totalidad del cuerpo de la cama, por lo general es común observar dibujos de flores, muñecas, hadas, gatitos, elefantes o algún personaje de Disney. Para los varones se estilan las figuras de autos, camiones, fútbol o personajes de acción como Rambo, Power Rangers y otros, a diferencia del mobiliario femenino, los motivos sólo se hacen presente en el cabecero infantil y no en el resto de la cama. Más allá de que pueda parecer un tanto extraño lo que vamos a afirmar, el objetivo de los muebles infantiles es estimular la creatividad e imaginación de los más pequeños; en los primeros años de vida es fundamental que los chicos crezcan en un entorno agradable, en el cual se sientan felices, cómodos y activos, pero al mismo tiempo debemos combinar estas necesidades con la posible inversión a realizar.

Guía para construir nuestro cabecero de cama infantil

Si, luego de buscar arduamente no encontramos una cabecero infantil que satisfaga nuestras necesidades y las del niño, entonces podemos optar por realizar uno nosotros mismos; compraremos una pieza de madera lisa en una tienda de bricolaje y procederemos a llevar a cabo el trabajo de decoración eligiendo adecuadamente las pinturas (especiales para madera y no tóxicas puesto que estarán en contacto con nuestro hijo). Podemos calcar un dibujo el cual, seguramente, nos habrá sido facilitado por el niño, y una vez que esté finalizado lo pintaremos de divertidos colores; esta alternativa se ha puesto muy de moda entre las madres o padres que poseen ganas y tiempo suficiente, es así como se ahorra un importante monto de dinero. Un cabecero infantil es muy sencillo de hacer o pintar, si no contamos con ideas suficientes debido a que estaremos haciendo esta tarea por primera vez, existen múltiples sitios en Internet que pueden facilitarnos bosquejos o sugerencias.