Cabeceros de madera: La nobleza está en el material

volver a INDEX > Cabeceros de cama > Cabeceros de madera para camas

Los cabeceros de madera son una parte fundamental de cualquier cama, aunque es cierto que la moda de los somieres sin respaldos se ha difundido extensamente, todavía están aquellos que gustan de brindarle a su mobiliario un toque de personalidad. Dentro del mundo de los cabeceros podemos encontrar no sólo diferentes modelos sino que también muchos materiales con los que se los confeccionan: hierro, madera, acrílico, mármol, etc. Los cabeceros de madera son los más comercializados debido a que la madera es considerada como un material “noble”, es decir, resistente, adaptable, duradera y fina.

  Lo importante antes de elegir un cabecero de madera es tener en cuenta los aspectos estéticos que deseamos brindarle a la habitación y cómo este accesorio se adaptaría a la nueva cama; decimos esto porque las camas nos otorgan dos opciones: poseen un cabecero incluido que haga juego con el resto del mueble o solamente incluye una base a la cual, luego, le agregaremos el accesorio si realmente lo deseamos. En el segundo caso es donde debemos tener más consideración, ya que se necesitará tomar las medidas de la superficie de la cama para que el cabecero de madera no resulte muy pequeño o sobresalga. Lo crucial a la hora de elegir un cabecero de madera se basa en dos aspectos distintos: los estilos y los tipos de madera; los estilos son los que reflejarán nuestro ser, si tenemos un dormitorio rústico lo mejor será optar por el pino o el roble, siempre y cuando sean compatibles con el resto de la decoración. En el caso de que nuestro afán sea convertir nuestra habitación en un dormitorio exótico o colonial, entonces las maderas tropicales son las que mejor lucirán para este cometido, sus modelos más habituales para este sitio son los realizados en teca.

 

Las maderas y sus características

tonos de maderas para muebles Los cabeceros de madera no sólo deben lucir bien, sino que también deben brindar confiabilidad y seguridad a la cama, para eso es necesario optar por una madera que posea dichos atributos; los tipos y subproductos madereros que existen en el mercado son muchísimos, tantos como aplicaciones este material tiene. Saber cuáles son las variedades más empleadas en la fabricación de cabeceros nos ayudará a decidirnos por una o por otras, dependiendo siempre de las necesidades que tengamos; las maderas se clasifican según su uso y su origen. Dentro de la primera clasificación encontramos las maderas duras y las blandas; los cabeceros de madera deben ser fabricados en maderas duras y aunque sean más costosas, vale la pena la inversión.
Es una madera resistente, posee algunas regularidades pero los fabricantes se encargan de que no lo notemos ya que las eliminan con el uso de máquinas especiales; las maderas duras son sin lugar a dudas las que producen muebles de mejor imagen y calidad. Los cabeceros de madera también pueden estar hechos de maderas de diferentes naciones, están las europeas y las tropicales; las primeras son del hemisferio norte o de zonas templadas del continente, las mismas se dividen en maderas frondosas y resinosas. De estas dos, la que más se emplea en la construcción de este accesorio es la primera, las maderas frondosas son: haya, nogal y olmo. Las maderas tropicales exóticas tienen procedencias muy diversas, esto se debe a que podemos encontrarlas en América del Sur, África y Asia, la ventaja que poseen es la diversidad de colores que ofrecen, lo cual le otorga a la habitación un nuevo aire.   mobiliario-madera

cabecero-maderaGuía para construir un cabecero de madera artesanal

Los cabeceros de madera no siempre se compran, aquellos que aman las manualidades se arman de paciencia y diseñan sus propios modelos; en caso de que deseemos conseguir una combinación de tonalidades clara y oscura se puede optar comprar por dos tipos de madera con estas características o utilizar pintura para diferenciar el color de ambas. Se cortarán las tablas a la misma anchura que la cama y pintaremos los trozos exteriores de un color oscuro, el central de un color claro y luego se unirán con unas láminas metálicas en forma de T. Se unirán las piezas a través de pegamento especial que nos permita ensamblar la madera y el metal; si deseamos decorar la madera, debemos lijarla primero y pasarle un cepillo sin púas para acentuar su vetado; aplicaremos una mano de tapa poros y una capa de imprimación. Ahora está lista para pintar o ser barnizada.