Características y tipos de cabeceros tapizados

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Los cabeceros de las camas son elementos esenciales para cualquier dormitorio, como hemos dicho más de una vez, son ellos los que proporcionan una identidad al cuarto; los primeros cabeceros que el mercado ofrecía eran bastante rústicos y no podíamos pedir más, años atrás no contábamos con los avances tecnológicos ni las perspectivas de diseño que hoy son tan frecuentes. Los cabeceros tapizados se hicieron presentes recién en los 90’, y de acuerdo a la opinión de entendidos, su nacimiento tuvo lugar por las persistentes demandas de los consumidores que necesitaban un estilo más “fresco”, “vivo” y “moderno” en sus habitaciones.

  Se desplazan así a los cabeceros de hierro para dar lugar a la madera y al tapizado; aunque es cierto que hoy el hierro forjado volvió a ser una alternativa popular, cuando los modernos diseños se adentraron en el mundo de la decoración, éstos fueron de alguna forma ignorados por el público. Actualmente los cabeceros tapizados en cuero y demás telas son los que ocupan el primer lugar en las casas de vanguardia; cuando preguntamos a sus dueño el por qué de la elección de un tapizado ante la madera cruda o el hierro, las respuestas son obvias, o al menos esperadas: un cabecero tapizado es mucho más fácil de mantener que los materiales anteriores. Si el tapizado se daña severamente, lo único que debemos hacer es reemplazarlo por uno nuevo, tarea que podemos llevar a cabo nosotros mismos, sólo necesitamos comprar la tela y armarnos de paciencia. En cambio, si un cabecero de madera o hierro forjado se mancha o se daña, la tarea de reptación o mantenimiento nos costaría el triple debido a que necesariamente necesitaremos la ayuda de un profesional.
cama tapizada
tapizado de cabecero con tela
cabecero tapizado

Los diferentes tapizados para camas

Los cabeceros tapizados no son similares, ya que no todos ellos incluyen las mismas telas; la elección de una tela es fundamental ya que no sólo marcará un estilo y el carácter de la habitación, sino que también será determinante para lograr el clima deseado. Las telas de un cabecero tapizado traen consigo una personalidad que estará definida por su forma, color y textura; las mismas se confeccionan con hilos de fibras naturales o sintéticas lo que hace que cada una de ellas cuente con una textura y resistencia que la diferencia del resto.Los cabeceros tapizados de las camas infantiles están confeccionados habitualmente en materiales de fibras naturales, entendemos por ellos a los tejidos cálidos de suave textura y gran resistencia. Dentro de este grupo encontramos a, el cáñamo, la lana, el yute, el lino y el algodón; las fibras sintéticas están destinadas a tapizar cabeceros juveniles, aquí se hacen presentes: el acetato, las fibras acrílicas, microfibras, fibra de vidrio, nylon, poliéster y rayón. Si consultamos a los vendedores de esta clase de muebles siempre nos mencionarán una regla fundamental para la tapicería: optar siempre por telas gruesas; si para las cortinas empleamos telas finas que aporten ligereza, con los tejidos de los cabeceros tapizados lo que se pretende es vestir de resistencia al mueble. Los muebles que por lo general llevan tapizado son los que están sometidos al paso de diferentes personas y situaciones y es por esto que la tela que debe recubrirlos debe ser gruesa y resistente; el jacquard es el tapizado más tradicional, desde siempre ha demostrado su gran adaptación y durabilidad. Es eficiente para evitar el temido efecto “piling”, es decir, la aparición de bolitas que se generan con el roce; otras telas muy utilizadas son también el otomán, el alcántara, la loneta y el piqué. Si deseamos un cabecero tapizado que aporte clase y refinamiento debemos optar por el terciopelo o la chenilla, pero la desventaja aquí es que debemos estar más pendiente de su cuidado; pero no todo aquí se basa en el material, sino que también debemos tener en cuenta los colores.

Los mismos se organizan en dos grandes grupos: fríos y calientes, todo aquello que apunte al azul estará dentro del primer grupo, mientras que los cercanos al rojo se incluirán en el segundo; aunque muchas personas asuman que los cabeceros tapizados con colores oscuros no brinden calidez, debemos señalar que muchas veces estos colores son los que transmiten sensaciones de sosiego y tranquilidad. Lo que se aconseja a la hora de elegir un tono, es lograr un equilibrio que se pueda palpar en la habitación; en caso de querer crear un contraste, nada mejor que un estampado llamativo o motivos florales.