Funda protectora para bebé: Características

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Hemos mencionado en nuestro sitio distintos modelos de fundas convencionales que solemos utilizar para cubrir las almohadas de nuestras camas o también estas últimas, pero es necesario aclarar que no todas las fundas poseen las mismas propiedades de confección. ¿Por qué decimos esto?; porque las fundas protectoras para bebés no se realizan de la misma manera y con los mismos materiales que las fundas que seguramente tenemos en nuestro lecho ahora mismo. La piel de los bebés es mucho más delicada que la nuestra y este factor es sabido por todos los fabricantes textiles y por esto es que utilizan telas especiales, en lo posible, hipoalergénicas para evitar que el infante sufra de algún tipo de alergia.

Si acabamos de tener un bebé y estamos en proceso de armar su cuarto o, en su defecto si ya lo hemos organizado pero no compramos las fundas protectoras para bebé aún, este artículo le será útil para en su decisión. Las fundas de este tipo suelen estar hechas en distintos materiales que carecen de nocividad para el bebé, no debemos preocuparnos por la diversidad de modelos, diseños o colores ya que encontraremos infinidad de opciones.

funda-protectora Algunas madres optan por las plumas como material de relleno para las fundas de invierno, éstas se caracterizan por tener una parte sólida, el pulmón carece de ella y cuentan con un área central denominada cálamo de la que surgen pequeños copos pequeños de largos filamentos, flexibles y ligeros, son éstos los causantes de otorgar durante el sueño una temperatura cálida al cuerpo del niño. Las fundas protectoras para bebés con relleno de plumón tienen una capacidad térmica mucho más eficiente que la pluma ya que crea un mayor número de cámaras de aire que evitan la dispersión del calor, a su vez, impiden la entrada de aire exterior; además, cabe destacar que al no poseer “parte sólida” no son susceptibles a generar microorganismos. Un mayor porcentaje de plumón, indica una funda de invierno con mayor calidad, entre dos que posean plumón siempre debemos comprar el de mayor volumen, entre dos iguales, optaremos por la de menor peso para que el niño no se sienta ahogado. No debemos dejarnos influir por el color del plumaje, éste no influye en la calidad del relleno, pero la pluma gris transmite un aspecto menos nítido y limpio a la funda.

Mantenimiento de las fundas

funda silla bebeLas fundas protectoras para bebés necesitan de un mantenimiento y cuidado mayor que las fundas tradicionales, en especial si hacemos hincapié en las diseñadas para contrarrestar las bajas temperaturas invernales. El relleno de pluma y plumón es hidrófilo, lo que implica una gran retención de humedad desprendida por el cuerpo del niño cuando éste duerme, dicha humedad es trasportada al exterior manteniéndonos en un clima seco y agradable; como medida de mantenimiento para poder eliminar los olores de humedad es necesario airear el producto y, si lo deseamos, rosear en él un poco de perfume para ropa. En caso de que existan manchas en el relleno debemos empaparlo, para realizar esta tarea aislaremos primero la parte manchada haciendo descender el relleno, ataremos la zona sucia con una goma y procederemos a limpiarla; si deseamos utilizar la lavadora, debemos tener cuidado de que el producto no pierda su estructura y no se dañe, por eso siempre se aconseja leer las instrucciones de mantenimiento del fabricante, no nos olvidemos que las fundas protectoras para bebés son mucho más sensibles que las tradicionales.

Las fundas anti-ácaros son las más frágiles de todas las fundas, esto se debe a que cuentan con una tela muy sensible y los materiales con los que se las fabrica no pueden ser higienizados de la forma en la que estamos acostumbrados a limpiar las fundas tradicionales. Para los bebés que padecen problemas de respiración o sarpullido frecuente, es necesario que se opte por esta alternativa; en Gran Bretaña, luego de efectuar varios estudios e investigaciones, se han obtenido resultados muy satisfactorios con respecto a las fundas protectoras para bebés anti-ácaros. Los casos de asma o de afecciones respiratorias se redujeron en un 35%; de los bebés que llevaban a cabo un tratamiento contra el asma, el 14% dejó la medicación al utilizar este tipo de fundas; las alergias, por su parte, disminuyeron un 20%.