Fundas para sillas: Decorando y protegiendo

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Estilos y colores mas utilizados para enfundar una silla

Existen muchas maneras de incluir elementos decorativos en una dependencia o ambiente pero a la hora de hacerlo debemos tener en cuenta muchos factores que pueden condicionar la elección de los mismos, entre ellos: la decoración de la casa, los colores, el modelo de mobiliario, etc.Las fundas para silla suelen emplearse con varios propósitos, pero más allá de cuál sea, el uso de este producto es fiel a una línea ornamental establecida por el espacio en cuestión; a continuación haremos referencia sobre la utilidad de estas fundas y en qué casos deben emplearse.

  Primeramente debemos señalar que las fundas para sillas eran utilizadas antiguamente con un único fin: proteger el mobiliario tanto del desgaste como de la suciedad; es por eso que si buscamos en algún archivo de los fabricantes de muebles notaremos que éstas no poseían diseño llamativo alguno debido a que su fin no lo necesitaba. Años atrás, las fundas para sillas eran únicamente de dos colores: blanco y negro, aunque es bueno aclarar que las primeras que existieron sólo aceptan el blanco.El color negro se utilizaba para cubrir el mobiliario de salones oscuros o que estaban pintados en tonalidades fuertes como el marrón, el gris o el azul; una funda blanca allí desentonaría con el resto de la decoración; por otra parte, las fundas blancas eran vistas en salones de colores pasteles o claros. Con respecto al material que se empleaba para su confección decimos que era una tela que hasta podría llamarse “vulgar”, pero esto no importaba porque, de todas formas, las fundas para sillas eran sólo elementos transitorios sin relevancia.

fundas para sillasLa verdadera importancia de este accesorio fue creciendo con los años, pero sin lugar a dudas fueron los eventos aristocráticos los cuales realzaron su valor; dichos eventos se traducen hoy en cumpleaños de quince, casamientos, comuniones o bautismos. Si observamos cuidadosamente, las fundas para silla son una obligación en estas ceremonias, las mismas otorgan un aire de estilo y clase; en algunos casos se emplean para cambiar el aspecto de sillas antiguas o maltratadas; también, dependiendo del gusto de cada individuo, podemos encontrar “semi-fundas” las cuales tiene como objetivo sólo cubrir una parte del mueble. Las telas con las que se las confecciona actualmente son gruesas para que mantengan su forma intacta, y, sobre todo, puedan lavare con facilidad; se les puede incorporar una serie de volantes a las telas a modo de faldones o sino algunos complementos como cojines bajos.

 

Fundas domésticas

Como hemos mencionado en el párrafo anterior, las fundas para silla no fueron creadas con un fin ornamental sino con un objetivo meramente funcional, en épocas antiguas las manchas en los tapizados o en las superficies de los muebles eran casi imposibles de remover, es por eso que los fabricantes de muebles se vieron en la obligación de pensar en una forma de prolongar la vida útil de éstos.

funda-silla   Es así como se da origen a las fundas; las primeras no se utilizaron en las sillas de los livings ni en las que se situaban en la cocina, sino que eran colocadas en las sillas de jardín o exteriores, es que es allí en donde más suelen ensuciarse. La alternativa fue vista con buenos ojos por los dueños de las estancias quienes luego incorporarían estas telas sencillamente armadas en los muebles de sus hogares; las telas que se utilizaron para diseñar estas fundas fueron progresando, pasaron de ser “vulgar” a denominarse “clásicas”, las fibras naturales son las preferidas de casi la mayoría de los hogares y esto se debe a su resistencia y durabilidad. Entre ellas, el material predilecto es el algodón ya que resulta económico y fácil de combinar; la seda es elegida por las familias de la alta sociedad pero cuenta con la desventaja de ser frágil y de requerir de un mayor cuidado. Uno de los puntos fundamentales de elegir la tela para confeccionar fundas para sillas es comprobar que la tela no produzca “bolitas” con el correr de los años; tampoco debemos dejarnos engañar por el grosor de la tela, si la ésta es de mala calidad, por más gruesa que sea, se desgastará rápidamente. Con respecto al cuidado de las fundas para silla, se recomienda llevarlas a la tintorería y limpiarlas en seco, no es óptimo que la tela se ponga mucho tiempo bajo la luz del sol ya que puede perder los colores con gran facilidad. Siempre es bueno consultar sobre el lavado de cada género con la persona que nos vende la tela y esto sucede porque algunas de ellas pueden lavarse en la lavadora mientras que otras solo a mano; algunas permiten el uso de lavandina y otras sólo pueden higienizarse en seco.