Muebles de intemperie en madera tropical
Los muebles de intemperie forman parte de una importante rama del grupo de los muebles de exterior, muchos podrán asumir que son similares, pero, aunque es cierto que comparten varias características, los muebles de intemperie siempre se han caracterizado por ser más resistentes a los factores climáticos; esto también los convierte en piezas de mayor costo. Si tenemos que hacer un repaso por los materiales que se emplean para la confección de esta clase de mobiliario, sin lugar a dudas tenemos que nombrar a la teca; esta madera es originaria del sudeste asiático y nada tiene que ver con los bosques pluviales tropicales como muchas personas asumen.
Su proporción de aceite natural la hace resistente a la putrefacción cuando se encuentra expuesta a condiciones atmosféricas extrema; estos datos son más que relevantes ya que las maderas al no se tratadas correctamente son las que menos vida útil poseen; en el caso particular de los muebles de intemperie construidos en teca, decimos que para su mantenimiento sólo necesitan de una pátina o barniz una vez cada dos años. El mobiliario de teca nuevo siempre suele tener vetas de tipo irregular, esta características es perfectamente normal, las mismas suelen desaparecer al cano de pocos días tras la exposición a los rayos UV y a la luz del sol. Los muebles de intemperie no están diseñados solo con la teca como materia prima natural, sino también con maderas tropicales; para comenzar decimos que éstas son aptas para utilizarse en exteriores ya que cuentan con una gran cantidad de aceites naturales y resinas (no tanto como la teca) que las hacen resistentes a los malos climas. El único inconveniente que podemos llegar a tener con esta clase de material radica en el precio; sin embargo, debido a la popularidad de estas piezas, el mercado ha dado a luz alternativas similares construidas en madera de iroco; estos productos resultan más económicos siendo igual de resistentes. Cuando hacemos referencia a maderas comunes como el roble o la haya, si las mismas se encuentran bien barnizadas, pueden utilizarse bajo un porche y así prolongar su vida útil unos cuantos años más. El guatambú y el pino son otras dos maderas muy empleadas en la confección de muebles de intemperie; la primera es una material semi duro y blanco, con muy poca veta; puede pintarse o teñirse como también dejarse al natural, se los debe pintar cada dos años como medida de mantenimiento. El pino es uno de los materiales más económicos, al ser una madera blanda, no puede estar en el exterior permanentemente pero si cuando las condiciones del clima son aptas; también pueden pintarse o barnizarse.
Otros materiales
Hemos mencionado a la medera como la materia prima más noble cuando de muebles se trata, pero todos nosotros sabemos que disponemos de más opciones a la hora de comprar; una de ellas es el rattán; encontramos el sintético y natural; el primero es aconsejable para el exterior debido a su constitución de compuestos plásticos. Los muebles de intemperie construidos en fundición de aluminio tiene como ventaja principal no deteriorarse con el tiempo, puede dejarse fuera el tiempo que deseemos y no despedirá óxido; este material es mucho más liviano que el hierro lo cual los trasforma en piezas fáciles de transportar. Cuando los muebles de intemperie son de aluminio pintado, por lo general han recibido un tratamiento especial que hace que no se salten, esto ocurre porque las resinas han sido fijadas a altas temperaturas; la limpieza se lleva a cabo de manera muy sencilla: un trapo con agua y jabón.
Muchos se preguntan si el hierro es un material tan confiable como alegan; la respuesta es sí, sin lugar a dudas el hierro es la materia prima por excelencia si queremos muebles de intemperie resistentes a todo, pero su gran desventaja radica en que son piezas muy pesadas y por ende muy difíciles de transportar; para evitar que se oxiden debemos patinarlos con pintura anti-óxida. Si buscamos una alternativa similar tenemos al aluminio; estas piezas pueden ser de tubo o de aluminio fundido y llevan un acabado en pintura de poliéster que aumenta su calidez; una de las principales ventajas de los muebles de intemperie de este material es que pueden combinarse con el vinilo o el porotex los cuales resisten de la misma forma el clima adverso. Su única desventaja, el precio.
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