Versatilidad de los muebles de mimbre
Los amplios conocedores de mobiliario podrán admitir que los muebles de mimbre gozan de una popularidad bastante singular, esto se debe a su material el cual, aunque sea rústico, puede otorgar una personalidad muy apreciada a cada una de las viviendas. Los muebles de mimbre son ya un clásico por su elegancia, sencillez, y su artesanía; es que estamos hablando de un trabajo hecho a mano con gran delicadeza; su frescura lo convierte en una pieza ideal para decorar las casas de veraneo o recreo, los jardines o las zonas de alberca.
Entre las innumerables ventajas de los muebles de mimbre decimos que nos permiten lograr diferentes combinaciones: se pueden colocar al natural, barnizados, con o sin almohadones o simplemente, dejarlos solos ya que no pierden su condición decorativa y sus diseños son de un gusto exquisito. El mimbre es un material variable que en ocasiones genera aires minimalistas y ultramodernos, pero al mismo tiempo permite recuperar un ambiente de estilo colonial y caribeño; todo dependerá siempre del diseño específico de la pieza, los elementos con los que se la combine y la decoración de la habitación en donde se ubiquen. Lo particular de los muebles de mimbre es que, sin importar sus variaciones, añaden al hogar una gran calidez, es que al estar hechos a mano evoca un poco al mueble de madera; además, como su base suele ser metálica, el mobiliario se torna prácticamente indestructible lo que lo convierte en un artículo duradero como la madera de alta calidad. Para aquellos que suelen personalizar los muebles decimos que las piezas de mimbre pueden ser pintadas para que cuadren en la decoración de diferentes habitaciones y es así que no debemos preocuparnos por la decoración existente; el mueble de mimbre siempre se adaptará a cualquier estilo. La materia prima utilizada para su elaboración puede tener diferentes orígenes, desde caña, pasando por vara de sauce, bejuco hasta llegar a la vara de rattán; es necesario aclarar que no todos los mimbres son los más adecuados para confeccionar muebles, ya que, al mismo tiempo que se elaboran, van requiriendo propiedades específicas tales como flexibilidad, forma, resistencia, peso específico y durabilidad; por todo esto, entre todos lo materiales mencionados, siempre se destacará la vara de rattán. Los muebles de mimbre son comercializados a través de diferentes canales de distribución, muy pocos son los artesanos que negocian sus productos de manera directa, la mayoría los entrega a pequeños comerciantes que luego los venden directamente a clientes, tiendas de decoración o en ferias.
El rattán
Como dijimos previamente los muebles de mimbre confeccionados con rattán son los más duraderos y convenientes, el rattán es una especie de palmera trepadora con tallos delgados que mantiene diámetros casi uniformes a través de toda su longitud; sus vainas se cortan desde la base, quitándoles todo vestigio de otras plantas que puedan haber servido de soporte. Su fibra interna es la que se utilizará luego para realizar los muebles de mimbre; el rattán trabajado al detalle, puede seducir a más de un individuo, en especial a aquellos que buscan la armonía con el medio ambiente y obtener, al mismo tiempo, una decoración jovial en su hogar.
El mimbre es tan versátil que puede combinarse con un gran número de elementos como con amplias gamas de tapizados, favoreciendo la armonía de la mayoría de las estancias en donde se colocan; los muebles de mimbres son piezas exquisitas, de indiscutible belleza y romanticismo, entre los artículos más comercializados se destacan los sillones, sillas, mesas y demás complementos que son agraciados en los salones y comedores o espacios abiertos. El verdadero mimbre de los muebles proviene del rattán, esto explica por qué son tan fuertes y duraderos, es cierto que a simple vista pueden parecer frágiles pero son tiene cualidades que muchos desconocen. El rattán, por su naturaleza, es resistente a la humedad y al sol, su mantenimiento es sencillo, solo debemos quitarle el polvo con un cepillo o utilizar una aspiradora de vez en cuando; en caso de que la pieza se encuentre muy sucia, debemos aplicar una solución de agua y jabón limpiando a fondo el tejido. En caso de que el mobiliario esté pintado y se desee repintar las partes de madera, se deberá retirar primero la pintura con un decapante fuerte, limpiar el mueble con alcohol de quemar y luego proceder con la tarea.
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