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Los muebles poseen infinidad de características, esto se debe a que provienen de diferentes estilos y, en ocasiones pueden contar con una mayor funcionalidad que otros; más allá de sus cualidades, existe una gran verdad en el mundo del mobiliario: cada pieza tiene un lugar y un por qué. En los últimos años la industria y fábrica de muebles han crecido en cuanto a producción y consecuentemente también lo hicieron en sus ventas, pero en algunas naciones, como las latinas, el capital para adquirir mobiliario nuevo no es tan abultado y esto lleva a que los individuos tengan a los muebles usados como una opción válida. Si tenemos que resaltar la características que más sobresale de esta clase de piezas, debemos hacer hincapié en su estado; los muebles usados son, obviamente, objetos que ya han proporcionado un uso a la familia o persona que anteriormente lo tuvo y, dependiendo de cómo se lo haya tratado, puede sernos útil a nosotros también. |
Existen dos clases de mubles usados: aquellos que fueron cuidados debidamente y por ende su estado es impecable, casi sin poder reconocer su verdadera antigüedad; y están aquellos muebles usados que fueron dañados de gran forma implicando que si los adquirimos, necesariamente debemos llevar a cabo tareas de refacciones en ellos. Lamentablemente, los que no conocen el mundo del mobiliario tienden a interpretar erróneamente algunos conceptos básicos antes de la elección de un objeto u otro; por ejemplo, un mueble usado puede ser o no “antiguo”, pero el hecho de que este sea “usado” no implica que necesariamente deba ser antiguo. Muchas personas se aprovechan de esta ingenuidad de la gente y tratan de vender modelos usados haciéndolos pasar, al mismo tiempo por muebles antiguos para poder cobrar un “plus” sobre el valor total. Otra de las cosas que haremos en este artículo es desmitificar la idea de que los muebles usados son de mala calidad o anti estéticos; es cierto que siempre que podamos comprar un mueble nuevo, esta será la mejor opción, pero no siempre contamos con el dinero suficiente y sólo necesitamos una pieza auxiliar o de poca importancia. Es aquí cuando se aconseja optar por muebles usados; podemos conseguir mobiliario de este tipo en perfectas condiciones y pagar más de un 50% menos del precio que realmente valdría si el objeto fuera nuevo; antes de proceder a la negociación, se recomienda inspeccionar que la pieza no sólo no esté dañada sino que tampoco presente síntomas de haber sido carcomida por carcomas o alguna plaga de muebles.
Amueblar con ingenio y poco dinero

Comprar muebles usados nos permite hacernos de piezas de calidad, si una de ellas es de nuestro agrado pero se encuentra muy dañada, existen sitios específicos que las enmendarán y tapizarán para que luzcan como nuevas; es así como justificamos que no es necesario desembolsar mucho dinero para poder amueblar nuestra vivienda, la imaginación es nuestro mejor amigo para optimizar la compra de muebles y adecuarlos al entorno que tenemos. Los muebles usados son una elección adecuada si nuestro objetivo es “amueblar” y “ahorrar”; se pueden conseguir piezas de calidad en establecimientos creativos, es cierto que en ocasiones debemos darles un retoque, pero dicha acción no significará un gran gasto y además nos permitirá elegir colores y texturas para nuestro nuevo mueble. Si buscamos muebles elegantes y para toda la vida, es muy probable que tengamos que esperar un largo tiempo para poder adquirirlos, pero como contrapartida, los precios serán mucho más económicos si los compramos en un establecimiento de segunda mano.
El mimbre y la caña son dos de los materiales que más se observan cuando nos adentramos en una tienda de muebles usados, otorgan calidez y alegría para dar un aire desenfrenado a nuestro hogar; también podemos elegir entre mobiliario de material sintético, aunque estos no abundan demasiado en el mercado de segunda mano; la diferencia entre comprarlos nuevos y usados es casi nula. Si disponemos de buenos ingresos y deseamos adquirir muebles de colección o imitaciones de antigüedades, podemos también visitar esta clase de tiendas; allí conservan material usado pero que ha pasado previamente por un proceso de restauración. Lo que debemos hacer antes de adquirirlos es analizar sus acabados con cuidado y establecer así que sea precisamente lo que estamos buscando.
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